Temporada de Mangos en México 2016 I

El mango es una fruta (exótica en muchas partes del mundo) que moviliza enormes cantidades de dinero y es, sin duda, una incomparable fuente de empleo -por los distintos tipos que genera: desde campo hasta la industria-.

Este año en México el cambio climático y sus constantes fenómenos han ocasionado que haya una gran escasez de este delicioso fruto. La temporada de exportación inicia con las producciones de Chiapas y Oaxaca, que significan un gran volumen a inicios de año respecto a las importaciones que hace Estados Unidos. Sin embargo, la falta de fruta -debido a la perdida de una floración por lluvias el año pasado- ha provocado altos precios de la fruta en árbol que rondan los $17.00 por kilogramo. Además el clima no ha favorecido en los últimos días el desarrollo de lo que se espera cosechar a finales de este mes y principios de abril.

A pesar de todo, en los meses de abril – junio se espera un incremento de más del 300% en la producción de mango en todo el país ya que en estados como Guerrero, Jalisco, Michoacán, Nayarit y Sinaloa los últimos frentes fríos no afectaron, de manera significativa, la temporada que se avecina. Por lo que se estima que los precios bajen de golpe a partir del 15 de abril.

Hace una semana hice una visita a Escuinapa y Rosario, en Sinaloa, para chequear los volúmenes y calidad que se espera. Pude notar que viene una floración y amarre temprano de Keitt y poco detrás el Kent, sin embargo, el primero (por naturaleza) puede aguantar un poco más en el árbol. Pero los tiempos son muy similares a los Tommys y los Kents de Nayarit, por lo que se espera una sobreproducción, aunado a lo que Oaxaca estará cosechando.

Los Ataulfos que pronto se cosecharán tendrán una mejor calidad que los primeros del año, pero se esperan arribos de fruta tierna en frontera ante el fervor del corte temprano y aprovechar los últimos precios altos y el tipo de cambio volátil -en México-.

@ale_paramo

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¿Cómo llegamos hasta aquí?

La pregunta es bastante compleja y está repleta de acciones y omisiones que como mexicanos hicimos y dejamos de hacer.

Desde el fin de la revolución mexicana, todos creímos y confiamos en el cambio, en un País mejor, más libre, más nuestro. Se nos contó la fantástica fábula de la democracia y caímos en el engaño. Históricamente somos el pueblo de los cangrejos, no es necesario que nos tapen el balde, nosotros mismos evitamos salir adelante. La clase política que ha gobernado desde siempre al país no ha cambiado. México es una mina de oro para pocos y eso ha provocado que se nos eduque para obedecer.

Hace unos días estaba leyendo una promoción de un senador del Partido Verde, llamado Arturo Escobar Y Vega, desde que tengo uso de razón, desde que empecé a leer periódicos, a ponerle atención a las noticias, este individuo ha trabajado siempre en la política, ha vivido por siempre del erario, ha sido enriquecido inmoralmente con los impuestos y aportaciones de los mexicanos. No creo, y lo digo en serio, que alguien pueda votar por él, así como sucede con Beltrones, quien brinca de cámara en cámara perpetuándose en la nómina del estado.arturo-escobar-19045-19222

Somos un país apático en las decisiones políticas, siempre hemos elegido al que nos parece “menos peor”, la pobreza ha jugado también un papel fundamental, pues ésta permite la compra del sufragio. Cuántas veces se nos ha repetido la pregunta: ¿conoces a tu diputado? ¿Qué respondemos?

Hoy México se encuentra ante un momento histórico, la compra de la silla presidencial fue evidente y las cosas no están saliendo como se esperaban. Aún se tenía la confianza de gobernar a un pueblo ignorante y desinformado, pero las cosas han cambiado. Los hechos que ocurren en un lugar, rápidamente se publican en redes sociales. El gobierno se siente acorralado, ya no existe la libertad de maniobra que antes permitía tranzar y pasar desapercibido. ¿Cuántos no quisieran tener a un Mujica de presidente?

marcha-Ayotzinapa-Francico-Rosales-1949743A pesar de todo lo que ha pasado, de la posición en la que nos encontramos, de las evidencias de la participación del estado en la desaparición de los normalistas, de la atroz imagen de las narcofosas, de saber que en México si criticas desapareces, de la represión a maestros y estudiantes… A pesar del enorme hartazgo social, nuestras manifestaciones no acaban de cuajar, ¿por qué? Porque nos enseñaron a obedecer, somos un país culturalmente oprimido. Somos el elefante del circo que no sabe que con su enorme fuerza y tamaño puede romper las cadenas que lo aprisionan.

Nos han atacado con toletes, palos, balas de goma -según el gober poblano-, gas lacrimógeno y el elefante sigue sin darse cuenta de su enorme poder. ¿Cuántos efectivos de la fuerza pública reprimen una manifestación de 30,000 personas? ¿mil, dos mil, cuatro mil?

Ayotzinapa-desaparecen_jovenes-marcha-Angel-Zocalo-protesta_Ayotzinapa_MILIMA20141008_0406_8Tachan al pueblo de violento, leo en redes sociales comentarios negativos o acusatorios contra quienes reclaman sus derechos. Algunos citan: “si no quieren que les pase esto, deberían estar en sus salones”, mientras lo escriben en una oficina con aire acondicionado y percibiendo un sueldo de quince a veinte mil pesos. ¿Y los de abajo? ¿de qué lado estás? Que afectan tu negocio, sí, que afectan el libre tránsito, sí, que dan una mala imagen, también; que muchos son reprimidos, golpeados e ignorados, por supuesto, que la venta de plazas y la corrupción en las instituciones ha provocado falta de oportunidades para muchos, es un hecho. El pueblo nunca se manifiesta, ni lo ha hecho por querer chingar al pueblo, la gente se manifiesta contra las injusticias de un estado opresor, contra los sátrapas que se enriquecen a costa del pueblo, contra quienes no sabes cuánto cuesta un kilo de tortillas, contra quienes compran casas de siete millones de dólares, mientras el pueblo vive bajo techos de palma o cartón.

Y no importa cuál sea tu filiación política, lo mismo te afectan los gasolinazos si eres del PRI o de MORENA. Dejaste de pertenecer a la clase media y te volviste pobre, aún siendo del PAN o del PRD. El colmo es defender lo indefendible y no se quién está más pendejo, si quienes votaron conscientemente por el regreso al pasado o nuestro mismísimo presidente.

Llegamos hasta aquí por la posición cómoda de algunos y la indiferencia de todos. Estamos aquí porque no sabemos que estamos jodidos o más bien, no sabemos que podemos -debemos- estar mejor. Hemos llegado hasta aquí por no hacer caso a la historia, por ver más telenovelas que leer libros, por ignorar a la historia, por negarnos. Estamos jodidos por ser mexicanos -indiferentes-.

@ale_paramo

Ensayo de La Vida

Hace unos pocos días me describieron como: “Alex, eres muy capitalista“. Creo que es algo que nunca creí escuchar de mí. Según yo, mi personalidad ha sido siempre socialista, luego, ¿qué tuve que haber hecho o dicho para generar la percepción contraria de mí?

Siempre me estreso por la situación en la que viven los demás, la mayoría de las ocasiones me angustio por la impotencia de no poder cambiar al mundo. En este contexto me gustaría dar mi definición de pobreza.

¿Qué es la pobreza?

Para mí no es una situación atribuible cien por ciento a un estatus económico sino a un fenómeno social. Ser pobre es una definición de carácter comparativo, medible, pero no todos los que no tienen ingresos monetarios elevados son pobres. En las comunidades rurales, en los núcleos poblacionales de las sierras hay poco o nulo flujo de dinero y podría decirse que viven en pobreza extrema, pero no es así. Mientras no exista hambre no hay pobreza. Esas comunidades son ricas en tradiciones, costumbres, creencias, folclor, agricultura; y aunque no tengan dinero no hay pobreza, pues no lo necesitan. En la mayoría de ocasiones son pueblos autosuficientes que se dedican a la esencia de la vida: vivir. No se tienen satisfactores del consumismo porque se desconocen, por lo tanto no se desean. Se tiene un carácter inocente de afrontar la vida para única y exclusivamente ser feliz. No existen las preocupaciones que hacen que vivir sea un acto de supervivencia -llenando el alma de sentimientos negativos como el odio, rencor, egoísmo, envidia, etc.-. La naturaleza es tan bondadosa que de una u otra manera nos brinda a diario alimento suficiente para no perecer. Entonces pues, ser pobre no es no tener dinero. Ser pobre es una cuestión de desigualdad dentro de una sociedad que no se mantiene en equilibrio. Se genera a partir de hábitos, costumbres, creencias y educación capitalistas que persuaden a sus integrantes el mito del éxito y su medición a base de la capacidad de compra. En otras palabras, según el capitalista, no eres pobre si tienes con qué comprar más de lo que necesitas y a partir de aquí se genera una escala que llega a la riqueza.

Los pobres son los marginados, los ignorados, los que cuentan, los que no pueden, los que no deben, los que tienen la obligación de soportar la pirámide en la que se venera al dinero. Los pobres viven en las ciudades, en lo urbano, pues éstos sí saben y conocen la capacidad del dinero, están conscientes del modelo de éxito del capitalismo: tener dinero. Son un problema, una enfermedad, un tumor del cual todo mundo se queja pero nadie atiende. No se generan las condiciones y escenarios adecuados para que todos satisfagan todas sus necesidades. Desde que nacemos nos entrenan para diferenciarnos los pobres de los ricos y muy difícilmente quien nace en un lecho de pobreza cambia ese estatus, a pesar de todos sus esfuerzos.

Fue apenas ayer cuando descubrí que tipo de persona soy. Me angustia ver a los niños de la calle, a los ancianos abandonados, a los fallecidos de la guerra contra el narco (a quienes la vida y la sociedad no les dieron otra opción) ¡vaya! a los desprotegidos. Pero por qué me pasa esto, por qué me preocupo de más, por qué me estreso, por qué mi consciencia me pide hacer algo o me hace pensar que pude o puedo hacerlo. Pienso pues que porque soy amante de la vida, de la experiencia de vivir, el milagro de hacerlo. De poder dormir y despertar, de comer, de hablar, de relacionarnos, de amar, de tener hijos, de crear conocimiento y adquirirlo,  de estremecernos, de reír, de llorar, de todo aquello que hace que vivir sea increíble. Pienso que este fenómeno debería ser igual para todos, por el simple hecho de nacer humano se tiene el derecho de vivir, sentir y experimentar todo lo que comento. ¿Qué pasa en el mundo entonces? Unos pocos sienten que son los dueños de la vida de los demás y nos aprisionan en celdas invisibles con barrotes hechos con signos de pesos.

Al ser así somos una especie que destruye y se autodestruye. Estamos condenados a extinguir todo lo que nos rodea y a nosotros también. Debemos pues darle paso a la vida y comenzar a vivirla.

Tradiciones: “Lavada de la Ropa”

Oaxaca es un estado característico del resto del país por su enorme riqueza cultural. Tradiciones y costumbres milenarias que rompen el hilo de lo común, despertando el asombro de quienes nos visitan.

San Pedro Tapanatepec, está ubicado en la frontera de Chiapas y Oaxaca. Un municipio único, cuyos rasgos e idiosincrasia se diferencian del resto del Istmo de Tehuantepec, pues al ser frontera de estado se crea una mezcla de definiciones que hacen distinto al Tapanero y fácilmente se puede confundir por su hablar, vestir o comportarse, como “Chiapaneco” o “Oaxaqueño”, al final quizás no somos ni uno ni otro.

Un pueblo de gran riqueza agrícola, gracias a la producción, maquila, comercialización nacional e internacional del Mango, rinde cada año fiestas al Santo Patrón San Pedro Apóstol y para comenzar las festividades, como en todo, se tiene que limpiar la casa.

La Lavada de la Ropa es la tradición de llevar los vestidos, sotanas, trajes, mantas, olanes y demás que el Santo y la Iglesia ocupen durante el año, al río Novillero para ser lavados por todos los fieles. Es una festividad de mucho significado, pues aunque aparentemente sólo se lava la ropa y se le quita la suciedad, el objetivo último es limpiar el alma de los habitantes de la población, permitiendo así el inicio de un nuevo ciclo.

Sin más preámbulo, les dejo este video -una disculpa por la calidad- esperando sea de gran agrado, pues para mi es un placer compartir las tradiciones de mi Pueblo.

 

@ale_paramo

Grito de Independencia en Tapanatepec ’13

Un 15 de septiembre sin igual, quizá hacía mucho tiempo que no se respiraba la tensión que ahora experimenta el país. En nuestro pueblo, por primera vez en años las escuelas no desfilarán y lo peor, la economía local está por los suelos pues la inyección de circulante se debe a los ingresos de los Profesores.

Con una sociedad cegada -apantallada literalmente- por lo que la televisión le pseudo informa, se escucha una incomprensión generalizada de lo que atañe la Reforma Educativa y se llega al grado de racismo en contra de mis hermanos Oaxaqueños.

CCIII aniversario del inicio de la lucha de Independencia de México y aquí no ha pasado nada. No hay democracia, no hay mejores condiciones de vida, el rico sigue siendo rico y el pobre, pobre… En México desde hace más de doscientos años de ser independientes lo único que se modernizó fue la pobreza.

 

@ale_paramo

10 puntos de la Reforma Hacendaria explicados por jóvenes para jóvenes

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Mexicanos Activos

Desde hace mucho tiempo se cree que leer y hablar de política, economía y otros temas relacionados son actividades exclusivas de los geeks, las personas aburridas y los señores. Por el contrario, leer y conocer de futbol, música, artistas y moda es digno de las personas cool. Esto, por ende, se refleja en las cosas que los jóvenes decidimos compartir en nuestras pláticas con amigos y en las redes sociales: la cantidad de comentarios que he visto hoy relacionados al fracaso de la selección mexicana ante EEUU supera – y por mucho – la cantidad de comentarios que he leído desde el domingo respecto a la propuesta de Reforma Hacendaria.

Honestamente, no los culpo. Los medios de comunicación poco se esfuerzan en atraer lectores jóvenes e incluso a mí – que podría decirse soy más geek que el mexicano promedio – me aburren. Pero, estoy harta de que…

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¿Cómo despertar a México?

México es un país increíble, un lugar donde suceden cosas que quizá en otros lugares ni siquiera se piensan –aunque la historia universal en ocasiones demuestra lo contrario-.

En los últimos días el ambiente político y social ha estado algo ajetreado, ha habido reformas en el ámbito educativo que nada tienen que ver con mejorar la educación y sí con la relación laboral del estado con los maestros. El hartazgo nacional debe tener límites, no sé hasta cuándo el pueblo –o hasta cuánto- puede seguir soportando este gobierno de opresión.

En los próximos días se comenzará a discutir la reforma energética, que más que reforma parece o es un retroceso que atenta contra los bienes nacionales. Las manifestaciones no se harán esperar y es muy probable que converjan y participen varias organizaciones y fuerzas políticas del país, inclusive los profesores. Ahora bien, tal parece que las protestas no rinden frutos, primero porque el gobierno no escucha, segundo porque los medios de comunicación masivos tienen el control total de la consciencia de un país; se ha demostrado que es muy fácil manipular a las masas con contenido chatarra y titulares amarillistas que hacen focalizar el odio, contra los inconformes, de parte de los no afectados.

-Hasta ahora entiendo y abro los ojos a todo lo que en el pasado critiqué, pues siempre exigí mano dura de las autoridades, pues me parecían sin fundamento todas las formas de expresión que utilizan los afectados oprimidos por decisiones de gobierno que obedecen únicamente a intereses cupulares o ajenos al bien común-.

México –y la historia, los hechos y las redes atestiguan que muchos más países- tiene un problema de raíz. El modelo de gobierno “democrático” actual ha demostrado ser una farsa –absurda y vulgar-, tal cosa no existe. Aquí se tiene instaurada una oligarquía que se alimenta y se mantiene a si misma, afloja pero no cede el poder y obedece –o está al servicio- de intereses superiores que financian, educan y mantienen al sistema actual.

El funcionario público sólo es funcionario y público en el título, para éste el puesto que ostenta es una forma de vida, una manera de ganar dinero aprovechando cada oportunidad que se presenta. Administra para sí y no para el pueblo al cual debe servir. -¡Vaya modelo burocrático!- Actúa por instinto, tratando siempre de perpetuarse en el puesto y cuando esto ya no es posible, lo único que queda es evitar salir del sistema y así tiende a moverse entre instituciones o entidades, ganando experiencia en “el trabajo en gobierno” y no especializándose en el área para la cual se desempeña. Así vemos veterinarios a cargo de oficinas de PEMEX, abogados dirigiendo hospitales, diseñadores administrando la hacienda pública, hasta llegar a idiotas dirigiendo a un país.

Vivimos en un país con un gobierno rico y un pueblo pobre –perdón, “de clase media”- que lo único que hace es: ricos más ricos y pobres más pobres. Las remuneraciones que se obtienen dentro del sistema de gobierno son una burla para sus gobernados, es increíble el derroche que se hace para mantener la ineficiencia, la corrupción y la irresponsabilidad de la burocracia democrática. Actualmente pocos son los empleos mejor pagados que los de gobierno. No hay un servicio profesional de carrerea real, el mérito a la labor no existe, se sustituye por un mero reconocimiento a la sumisión del burócrata ante los intereses de sus superiores. Lo realmente frustrante es que esto no va a acabar, la burocracia se alimenta a sí misma, se recrea, se “renueva”, pero al final siempre es más de lo mismo: ventanillas inútiles, escritorios para poner un sello (todos en diferentes edificios, pisos y hasta lugares, pero para un mismo trámite), secretarias incapaces que sólo esperan la hora del fin de labores de la jornada –el verdadero trabajo es buscar en qué perder el tiempo-, siempre es lo mismo.

¡Pero qué se puede esperar!, ¿cómo hacer un cambio si el pueblo esta adormecido?, anestesiado por sus gobernantes –con dosis de ignorancia- para que el poder del Poder siga viviendo.

Nuestros políticos no son representantes de las mayorías, ni siquiera de las minorías, lo son de grupos de interés pero no del pueblo, no de la gente. Cuántos diputados y senadores no conocen siquiera la ubicación de los distritos y municipios que representan. ¡¿Qué son las pluris?! Clara muestra de que nuestros legisladores son agencias de poder, ¡en qué cabeza cabe que un partido político merezca puestos de representación popular para personas que no son elegidas para ser portavoces del pueblo!, representan los intereses de su propio grupo de poder, ¡no del pueblo!. Y lo peor es que manteniendo a gente que no representa nuestra voz, nuestro sentir, gente que no conoce nuestra opinión –ni se toma la molestia de consultarla-, ni sabe nuestras necesidades reales; ahí se nos va una gran parte del presupuesto que debería destinarse a la educación, a combatir la pobreza, a capacitar y financiar al pobre para hacerlo más productivo y que salga de la situación en la que se encuentra.

Nuestros representantes populares están empeñados en hacer al Pueblo más Pueblo y al gobierno más gobierno, marcando siempre la distancia, haciéndonos saber a cada rato que nosotros no somos nada y que ellos siempre nos controlarán y decidirán sobre nosotros.

¿Cómo se puede despertar a México?

 

@ale_paramo